ricardo dominguez on Wed, 2 May 2001 20:57:44 +0200 (CEST)


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[nettime-lat] Cheeseburgers para todos


Subject: Jornada,Cheeseburgers para todos

martes  24  abril  2001

Luis Herna'ndez Navarro

Cheeseburgers para todos

De Quebec nos han llegado dos tarjetas postales distintas. En una, posan
los jefes de Estado y de gobierno reunidos en la tercera Cumbre de las
Ame'ricas mientras acuerdan que las naciones no democra'ticas queden fuera
de la integracio'n comercial continental. En la otra, aparecen 30 mil
activistas que protestan en contra del libre comercio, que segrega y
empobrece a la poblacio'n, y se enfrentan a la polici'a.

So'lo en apariencia hay contradiccio'n entre las ima'genes del discurso de
la democracia y la pra'ctica del garrote. Desde la lo'gica del poder son
una y la misma. Asi' lo recuerda un alto funcionario de la administracio'n
Bush que declaro' al New York Times del pasado 21 de abril: "no se puede
tener una cumbre comercial estos di'as sin gases lacrimo'genos; seri'a como
tener una hamburguesa con queso sin queso".

Las manifestaciones masivas en contra de las grandes reuniones de
organismos multilaterales para promover el libre comercio se han
generalizado desde Seattle. En pra'cticamente todas ellas (Washington,
Melbourne, Davos, Niza, Praga, Cancu'n, y ahora, Quebec) miles de
globalizados han construido amplias coaliciones sociales y tomado las
calles para oponerse a ellas.

Los Nobles de la Pobreza --esa casta que administra las agencias de
desarrollo encargadas de "paliar" los efectos de las poli'ticas de ajuste
y estabilizacio'n--, los altos funcionarios del Banco Mundial, la
Organizacio'n Mundial del Comercio y el Fondo Monetario Internacional y
la burocracia gubernamental se tienen que reunir protegidos por polici'as
y fuerzas de seguridad. Incluso McDonalds ha tenido que pasar a la
clandestinidad. No hay lugar en el planeta donde puedan celebrar sus
encuentros con sosiego.

Al comienzo, las revueltas fueron ridiculizadas. A sus protagonistas se
les trato' de presentar como luna'ticos sin oficio ni beneficio, como los
nuevos ludistas opuestos a la locomotora del progreso, como radicales
trasnochados sin propuesta aislados de los grandes sentimientos
sociales.

La burla no ha impedido su permanencia y su crecimiento ni contenido su
eficacia relativa. Por el contrario, han hecho prenderse las se~ales de
alarma de las instituciones de Bretton Woods y comenzar a replantearse
sus poli'ticas. Antiguos funcionarios de estos organismos han renunciado
a ellos y han escrito serias reflexiones sobre el fracaso de sus
acciones. Algunas grandes empresas trasnacionales han debido modificar
sus pra'cticas comerciales ante las medidas de accio'n directa en su
contra.

No se trata de un movimiento esponta'neo. Aunque no tenga un centro u'nico
ni una propuesta de programa, se trata de una generalizacio'n y
coordinacio'n de la accio'n de bolsas de resistencia en muchas naciones.
La tema'tica de la que se ocupan es tan amplia como novedosa: la lucha en
contra de las maquiladoras en las universidades de Estados Unidos, el
proyecto de desarmar los mercados impulsando un impuesto a las
transacciones financieras, el rechazo a los organismos gene'ticamente
modificados, la defensa de las economi'as campesinas y la cultura
indi'gena, la pelea contra el racismo y a favor de la migracio'n,
etce'tera. Son luchas en contra de un modelo de globalizacio'n que ha roto
las redes de solidaridad social y ha generado mayor exclusio'n.

Una parte de quienes participan en ellas, como los sindicalistas,
tienen, frecuentemente, muchos a~os de lucha; otros ma's son las nuevas
vi'ctimas de la mundializacio'n; algunos son jo'venes que se involucran por
convicciones e'ticas o convencidos de que detra's de la agenda del libre
comercio se esconde un ataque a las regulaciones nacionales que
defienden el medio ambiente, la sanidad y el empleo. Ellos son la base
social de una nueva izquierda a la que los consejeros del Pri'ncipe y los
viejos partidos desconocen y desprecian.

La literatura que analiza el feno'meno es cada vez ma's amplia, aunque sea
escasa en espa~ol. Las protestas masivas se han acompa~ado de un vasto
nu'mero de encuentros para discutir alternativas de lucha y de talleres
para sistematizar la experiencia. El Foro de Porto Alegre es un ejemplo
destacado de este nuevo tejido social para animar la reflexio'n. Se
alimentan unas a otras: en Xochimilco, durante la reciente marcha por la
dignidad indi'gena, realizada por el EZLN, dos de los ma's claros
representantes de este movimiento, Jose' Bove' y el subcomandante Marcos,
intercambiaron sus pipas para sellar un pacto de solidaridad.

La Cumbre de las Ame'ricas muestra que las elites piensan seguir adelante
con la agenda del libre comercio a cualquier precio. Si --segu'n lo
recuerda el alto funcionario de la administracio'n Bush-- una cumbre
comercial sin gases lacrimo'genos es como una hamburguesa con queso sin
queso, hoy esta' claro que la oferta democra'tica de los se~ores del poder
y del dinero es la de dar cheeseburgers a todos.



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